lunes, 20 de julio de 2015




CÓMO SUDAN ALGUNOS ANIMALES.








Ya estamos en verano y por lo tanto las altas temperaturas  nos acompañarán durante estos meses. Los animales de compañía, ya sean perros, gatos, hurones o conejos son mucho más sensibles al calor que los humanos, de tal modo que una tarde calurosa de agosto puede resultar verdaderamente peligrosa si no controlamos su exposición al sol.









No es broma, y seguro que más de uno habrá oído a alguien decir que su mascota estuvo realmente mal cuando aparcó simplemente para comprar unas pilas y dejó a Rusty en el coche.  Un animal puede morir en tan solo 10 minutos dentro de un coche por un golpe de calor. Todo propietario responsable debe conocer los riesgos y saber poner los medios que lo eviten.








¿QUÉ ES UN GOLPE DE CALOR?


Es una urgencia causada por una elevación de la temperatura corporal tan exagerada que los mecanismos del animal para eliminar el calor interno no son capaces de regular la temperatura de su cuerpo. Se conoce también como hipertermia o congestión por calor.










¿SABES CÓMO TU PERRO O TU GATO ELIMINAN EL CALOR?



No sudan como las personas, puesto que poseen muy pocas glándulas sudoríparas y no están repartidas por todo su cuerpo, sino que se concentran en las almohadillas de sus extremidades, por lo que básicamente utiliza éstas y el mecanismo del jadeo para perder calor.








1.- Suda a través de sus almohadillas: la mayoría de las glándulas sudoríparas se concentran en esta zona; por esta razón no suda como nosotros. 








2.- Transpira por la boca: la mayor parte del calor sobrante lo elimina a través de la boca y la lengua mediante el jadeo. De esta manera, reduce el exceso de temperatura en forma de humedad.





Perro en urgencias por insolación. Estaba dentro del coche.





3.- Eliminar el calor a través de la piel: los capilares (vasos sanguíneos más pequeños) que se encuentran en las zonas más alejadas del cuerpo -como extremidades, punta de las orejas, final del rabo…- controlan la temperatura a través del volumen de la sangre. Si hace mucho calor en el exterior, circula mucha sangre por ellos para eliminar el calor interno del cuerpo. Por el contrario, en invierno cuando hace mucho frío en el exterior, circula menos sangre por ellos para conservar el máximo calor interno posible (por eso, en caso de congelación, dedos, puntas de las orejas… son las partes más afectadas).







La temperatura corporal normal del perro es de 37,5-39,5ºC y la del gato es de 38-39,2ºC. Si aumenta por encima de los valores normales y los mecanismos de regulación de su cuerpo no son capaces de reducirla, pueden sufrir un golpe de calor, que puede llegar a ser mortal.










CUÁNDO EXTREMAR LAS PRECAUCIONES


Existen ciertas situaciones en las que debemos tener más cuidado:


Dependientes del ambiente

Cuando hay una elevada temperatura en el exterior.

* Humedad relativa alta.

* Espacios reducidos, con cristales y/o mal ventilados.

* Ningún acceso a una fuente de agua.

* Ausencia de sombra.

* Suelos que no absorban calor (por ejemplo, cemento, baldosas…)





En el caso de los accidentes que ocurren  cuando alguien deja a su mascota en el interior del coche aparcado "para unos minutos" y que aunque inicialmente lo haya aparcado a la sombra, en poco tiempo puede llegar el sol y constituir una trampa mortal para el desdichado animal que permanece en el interior.







"Unos minutos" pueden marcar la diferencia. Realmente el efecto es de "cocinado a fuego lento": si la temperatura se eleva por encima de los niveles normales, la sangre también se calentará, sus componentes se destruirán y se producirá un fallo de todos los órganos del cuerpo. Si la situación se mantiene durante cierto tiempo, ocasionará la muerte.






VALENCIA: 10 meses de prisión por encerrar a dos perros en un coche; uno murió asfixiado. El condenado queda inhabilitado para tratar con animales durante 32 meses. Si el condenado no tiene antecedentes penales, no cumple la pena de cárcel, además pasados los 32 meses de inhabilitación volverá a repetir lo mismo con otros perros.








UN GOLPE DE CALOR PUEDE TENER CONSECUENCIAS GRAVES QUE NO SE DETECTAN HASTA 24, 36 ó 48 HORAS DESPUÉS.




Dependientes del propio animal


Algunos individuos o incluso razas son más susceptibles de sufrir un golpe de calor.


* Las razas caninas nórdicas son autóctonas de  lugares con climas fríos por lo que tienen una enorme capa de grasa debajo de la piel y un pelaje espeso como aislantes térmicos.








* Las razas braquicéfalas habitualmente tienen problemas respiratorios e ingresan menos aire en los pulmones. Cuando la temperatura aumenta, respiran con más dificultad, con lo que la situación empeora aún más. Las razas Bulldog Inglés, Bulldog Francés, Carlino, Pequinés, Boxer, Lhasa Apso, Shih-tzu o Persa y Exótico de pelo corto son perros y gatos braquicéfalos más susceptibles a sufrir un golpe de calor.







* Los individuos obesos poseen más capa de grasa por lo que tienen más dificultad para perder calor.







* Los animales con color de capa oscura absorben más luz solar y se calientan con más facilidad.







* Los cachorros todavía no han desarrollado correctamente los mecanismos que regulan la temperatura corporal.









* Los animales mayores, como los ancianos, tienen reducida la eficacia de sus sistemas cardiovascular y respiratorio.









¿CÓMO DEBES ACTUAR?

ANTES

Lo más sencillo y eficaz es la prevención.

* Nunca dejes a tu mascota en un recinto cerrado, con mala ventilación, sin sombra ni agua disponible, que reciba directamente los rayos solares. Ni siquiera un momentito o con las ventanillas un poco bajadas


* Extrema las precauciones si tu perro o gato, debido a su raza o estado de salud, corre más riesgo de sufrir un golpe de calor.


* No le fuerces a hacer ejercicio a elevadas temperaturas.


* Evita los paseos a horas en las que la temperatura sea muy elevada.




 



DESPUÉS

Una vez que te enfrentas al golpe de calor, el objetivo es disminuir la temperatura corporal progresivamente (nunca de forma brusca) para que se recuperen los niveles normales.



1 Saca al animal del recinto donde se encuentra y ponlo en un lugar ventilado, a ser posible a la sombra.


2 Enfríalo mojándolo con agua fresca (no fría, solo fresca). Si está muy fría, los vasos sanguíneos pueden contraerse mucho y disminuir su diámetro. De este modo, llegará poca sangre a la superfície de la piel y perderá poco calor. El agua con la que mojes a tu mascota debe estar entre los 20-24ºC.


Puedes utilizar:

* Un pulverizador.

* Paños o toallas mojadas (no le cubras por completo).

* Cubitos de hielo envueltos en un paño (nunca en contacto directo con la piel) y colócalos en el abdomen o en las axilas.


* Alcohol: se evapora mucho más rápido que el agua y, al hacerlo también "roba" calor  a la piel. Se puede verter un poquito directamente o pulverizarlo en pies y manos, nunca en la cara o en heridas.







3 Ofrécele agua para que beba (no muy fría) pero sin dejar que lo haga en exceso. Si no pudiera beber, rocíale agua en la boca y humedece su lengua.








4 Acude inmediatamente al veterinario de urgencia más cercano.
Incluso si parece que se va recuperando o que empieza a normalizarse.


De camino al veterinario sigue enfriándole con toallas mojadas. Si éstas se van recalentando, retíralas de manera que el agua que queda en la piel y el pelo pueda evaporarse y haga un efecto similar a sudar. Al evaporarse el agua 
"roba" el calor de la piel.








NO PERMITAS QUE ESTA ÉPOCA DEL AÑO SE CONVIERTA EN UN INFIERNO PARA TU MASCOTA.










FUENTE: REVISTA CLIP, Nº 22/2015 - Verano.
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