viernes, 27 de noviembre de 2015



¿POR QUÉ MUERDEN LOS PERROS?






DANY, en adopción. Contacto: sosperrerabadajoz@gmail.com  
poner en el asunto: DANY



Los perros forman parte de la familia pero no hay que olvidar que pertenecen a una especie diferente y que potencialmente pueden morder. Entender qué provoca este comportamiento puede evitar problemas.







Todos los animales se muestran agresivos bajo determinadas circunstancias: protección del territorio, defensa de la prole, mantenimiento de las estructuras sociales, etc. En el caso del perro, la agresividad incluye una serie de conductas que por lo general, empiezan con amenazas y pueden terminar en un ataque. Si tiene las orejas dobladas hacia el cráneo, las patas muy estiradas y el pelo erizado es probable que el perro te esté indicando que se siente amenazado y que se defenderá si es necesario. Si gruñe y enseña los dientes quiere decir que está a punto de morder. En cualquier caso, los perros no muerden de repente, como acabamos de ver, siempre muestran alguna conducta previa que indica que algo no funciona. El propietario debe reconocerla y controlar al animal.







Este Boxer escucha atentamente a la futura mamá. Estos perros son especialmente cariñosos y pacientes con los niños. La mayoría de los padres que están esperando un bebé abandonan al perro, por desconocimiento total. Una buena higiene, desparasitaciones y vacunas, hacen un perro sano y contento, y será un beneficio para el bebé en todos los sentidos. Ante cualquier duda, consulta a tu veterinario.





¿Por qué muerden los perros?

A continuación comentaremos algunas de las principales razones por las que los perros muerden.








* Dominancia. Los perros de rango superior utilizan amenazas para recordar a los demás su lugar en el grupo. En una casa, el animal que cree que se encuentra en un rango superior puede mostrarse agresivo hacia los miembros de la familia. Por lo general, esta respuesta está provocada por situaciones que el animal percibe como amenazas, como mover al perro mientras está descansando, quitarle un objeto de la boca mientras está jugando, etc.


* Defensa o temor. Al igual que las personas, los perros también sienten temor hacia personas desconocidas o en situaciones potencialmente amenazantes y responden de forma agresiva.








* Protección. Algunos perros creen que la única manera de proteger sus "posesiones" es mordiendo. Dentro de posesiones encontraríamos comida, juguetes, territorio  e incluso algún miembro de la familia.


* Agresividad redirigida. Si alguien trata de separar a dos perros que se están peleando es probable que se lleve un buen mordisco. La adrenalina del momento hace que los animales se dirijan hacia el que los ha interrumpido.


* Dolor. Cada animal tiene un umbral de dolor diferente e incluso el perro más amigable que tenga un problema físico, puede revolverse y morder al veterinario que lo esté examinando.








¿Cómo se puede solucionar?


La mejor manera de evitar que el perro muerda es que haya tenido una buena socialización de cachorro, de modo que el animal se sienta cómodo en diferentes situaciones. Al acostumbrar al cachorro a comportarse correctamente y sin temor a diferentes tipos de personas, situaciones y animales, cuando sea adulto, se comportará de la misma manera.


En el caso de que el cachorro no haya recibido esta educación temprana, también es posible tratar el problema mediante técnicas de modificación de conducta. Ahora bien, en algunos casos solo se conseguirá reducir su intensidad y, en muchos casos, la única solución consistirá en limitar la exposición del animal a la situación o persona que desencadene la agresión. En estos casos el veterinario te aconsejará la mejor manera de tratar el problema e incluso es probable que te recomiende que acudas a un especialista en comportamiento para que te indique cómo enfrentarte a esta situación.







LO QUE NO HAY QUE HACER


NO dejar a un niño o bebé solo junto a un perro, por muy amigable que éste sea.


NO acariciar o mover a un perro que esté descansando.

NO acariciar o besar a un perro que no conozcamos aunque parezca muy simpático.

NO molestar a un perro que esté comiendo o mordiendo un juguete u otro objeto.

NO pegar o asustar al perro. El castigo físico puede atemorizarlo y un perro asustado tiene más posibilidades de morder.

NO molestar a una madre que esté con sus cachorros.








LO QUE SÍ HAY QUE HACER


socializar y adiestrar al perro desde cachorro.

enseñar a los niños a acercarse y a manipular a los perros.

llevar al perro atado con la correa en las salidas diarias.

considerar la posibilidad de esterilizar al animal ya que de esa manera se reduce su comportamiento agresivo.

enseñar a los niños a respetar al animal.










FUENTE: REVISTA CLIP - Nº 19 / 2014 - OTOÑO
INDAUTXU; CENTRO CLÍNICO VETERINARIO
Alameda San Mamés, 38 Bajo
48010 Bilbao
Tel. y Urgencias 944 445 444
vetindautxu@vetindautxu.com
www.vetindautxu.com

REALIZACIÓN: Grupo Asís Biomedia

miércoles, 25 de noviembre de 2015



CÓMO ACABAR CON LAS PALABRAS "¡PERRO MALO!"
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Estamos cansados de regañar a nuestro perro cada vez que hace algo que no debe. Es muy probable que él no entienda por qué le castigamos y que su manera de responder sea hacer lo mismo pero cuando no estemos delante.


Antes de iniciar cualquier procedimiento para corregirlo es importante hablar con el veterinario para descartar que el comportamiento inadecuado se deba a algún problema médico.








MORDER OBJETOS

Los perros exploran lo que hay a su alrededor con la boca, por lo que no debe extrañarnos que muerdan diferentes objetos. Además es una vía de escape por la que liberan su ansiedad y combaten su aburrimiento. Ahora bien, no deben morder cualquier cosa que encuentren por la casa como las zapatillas o los calcetines. Para evitar esta situación hay que ofrecerles objetos especialmente indicados para ellos que no se parezcan en nada a lo que tenemos en casa: cuerdas, juguetes que se rellenan de comida, etc. El veterinario te puede aconsejar para que escojas el más adecuado.







LADRAR

Los perros ladran por numerosas razones: ansiedad, estrés, excitación, etc. Si lo llamas y le prestas atención cuando ladra solo conseguirás que lo vuelva a hacer una y otra vez. Lo mejor es tratar de reducir el impacto del estímulo que ha desencadenado la conducta. Es decir, si el perro ladra porque oye ruidos en el exterior de la casa, lo puedes contrarrestar encendiendo la radio o la televisión a un volumen medio. También puedes distraerle dándole algo mientras ladra, como un juguete con comida escondida que sea difícil de conseguir.





  
                           DENUNCIAS: YoDenuncio.pacma.es


CAVAR

A los perros les encanta cavar y no les importa si el jardín está repleto de flores. Lo mejor es que acondiciones una pequeña parcela del parterre solo para él donde pueda practicar esta conducta sin dañar la vegetación. Puedes atraerlo hacia allí depositando en la zona sus juguetes o recompensas favoritos.


PEDIR COMIDA

Seguro que es muy difícil resistirse a la carita de ángel que pone tu perro cuando te sientas a la mesa a comer. Para corregir esta conducta es importante que todos los miembros de la familia estén de acuerdo, ya que basta que falle uno para dar al traste con toda la estrategia. Nunca hay que darle alimentos de la mesa. En su lugar, ofrécele su propia comida o algún juguete para distraerlo.






ROBAR COMIDA

Este es uno de los comportamientos más placenteros para los perros, ya que al final siempre obtiene una recompensa: el alimento robado. La mejor manera de combatir este mal es impedir que se dé dicha situación. Para ello, no dejes nunca comida al alcance del perro y utiliza las vallas para bebés para impedir el acceso a la comida o a otros lugares en los que haya alimentos.


SALTAR SOBRE LA GENTE

Cada vez que entras en casa el perro se te lanza encima, te limpia la cara con la lengua y deja las huellas de sus pies sobre tu ropa. Para evitar esta incómoda situación no tienes que cogerlo, ni acariciarlo ni apartarlo, ya que de ese modo el animal cree que cada vez que salte sobre ti, tú le vas a acariciar y recompensar. La manera correcta de actuar es darle la espalda, mirar hacia otro lado y decirle "no", es decir, no prestarle atención. Puedes continuar caminando hacia el interior de la casa, sin mirarlo, ni tocarlo. Cuando el perro se siente, acarícialo, y así aprenderá que en el momento en el que está sentado y calmado tú le haces caso.








ELLOS NO PUEDEN LEER SOBRE TÍ; LEE TÚ SOBRE ELLOS PARA NO ABANDONAR DESPUÉS.



En general, la idea consiste en identificar los elementos que desencadenan todos los hábitos que nos molestan y evitarlos siempre que sea posible. De esta manera se conseguirá una convivencia tranquila y duradera.



RASCADOR para que tu gato no se afile las uñas en las butacas, en los muebles o en las cortinas. Coge al gato y llévale al rascador, apóyalo sobre sus patas traseras, cógele las delanteras y pásalas por el rascador de arriba hacia abajo, como lo haría él. Hazlo tres veces al día, todo ello diciendo su nombre suavemente y sin violencias. El gato suele arreglarse las uñas cuando se despierta, así que sería interesante colocar el rascador junto a su cama.

TAMBIÉN SE CORRIGE AL GATO

Sofás, cortinas, tapicería, etc., todo está destrozado por esa costumbre que tienen los gatos de afilarse las uñas (algo completamente natural para ellos pero que nos saca de quicio a nosotros).

Para evitarlo tienes dos opciones. En primer lugar, cierra la puerta de las habitaciones a las que no quieres que entre y después ofrécele objetos alternativos para rascar: rascadores para gatos, alfombras, etc. Recorta sus uñas de vez en cuando también es una buena manera de evitar destrozos.











FUENTE: REVISTA CLIP, Nº 23, 2015, OTOÑO
CLÍNICA VETERINARIA INDAUTXU
Alameda San Mamés, 38 Bajo
48010 BILBAO
Tel. y Urgencias 944 445 444
vetindautxu@vetindautxu.com
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lunes, 23 de noviembre de 2015



¿QUÉ ES UN ETÓLOGO?



PABLO HERNÁNDEZ GARZÓN
Etólogo veterinario







Probablemente, muchos de vosotros no habréis oído nunca esta palabra: etólogo. Sin embargo, en los últimos años un número creciente de propietarios de perros ha utilizado sus servicios. A su vez, quienes sí conozcáis esta "extraña" profesión puede que no tengáis una idea clara de cuál es su función o en qué puede ayudados con vuestro perro.


Desde un punto de vista científico, la etología es una rama de la biología, la que se encarga de estudiar el comportamiento de los animales, sean de la especie que sean. También estudia el comportamiento humano (etología humana), compartiendo conocimientos con otras disciplinas, académicas como la antropología o la psicología.




Casi el 100% de los perros (gatos, etc.) son abandonados por desconocimiento de su comportamiento.



Inicialmente se desarrolló como una ciencia experimental, concentrándose en dos ámbitos principales: los estudios de campo, es decir, la observación de la conducta de los animales en la naturaleza, y el trabajo de laboratorio, para poder investigar los distintos factores que caracterizan, desencadenan y modifican los comportamientos animales.


¿CÓMO LLEGÓ A APLICARSE EN EL MUNDO CANINO?


Los perros, como cualquier otro animal, muestran diferentes comportamientos. Unos son típicos de su especie, como ladrar, marcar con orina, etc., y otros son aprendidos de distintas formas. Sin embargo, las conductas que observamos en ellos generalmente son el fruto de la interacción de aprendizaje, el entorno (incluída la familia con la que conviven) y sus características "innatas".






El Dálmata es un perro con un carácter muy difícil, por esto casi todos son abandonados. Antes de adquirir o adoptar un dálmata, habla con un experto para que te oriente en la forma correcta de actuar, para no abandonarlo después.


Los adiestradores caninos, fueron los primeros en estudiar dichos comportamientos y en darse cuenta de que se podían potenciar, reducir, eliminar, etc., aplicando distintas técnicas.


posteriormente, el aumento en la demanda por parte de propietarios de servicios más especializados, sobre todo en lo referente a la corrección de distintos problemas de conducta, motivó la incorporación al mundo canino de potros profesionales con diversa formación: los etólogos. 


Por tanto, hablando en general, un etólogo canino es el profesional que se encarga de estudiar el comportamiento de los perros, sus causas y la forma de modificarlo.






Este es el resultado de no castrar a tu mascota: cachorros indeseados, que como en este caso, han sido asesinados por el dueño de la perra preñada.


¿SON IGUALES TODOS LOS ETÓLOGOS?


Quizá es este el aspecto que más confunde a los propietarios y es debido a que, a diferencia de lo que sucede en otros ámbitos, las competencias y "categorías laborales" en temas de comportamiento canino no están definidas claramente.


Así, cualquier profesional que trabaje con perros y se dedique a "modelar" y/o modificar su comportamiento puede ser considerado un etólogo canino en el amplio sentido del término. Lo que diferencia a unos profesionales de otros es su formación académica y laboral.






Para evitar tantas muertes de animales: CASTRA!


A este respecto, algunos tienen formación universitaria y han cursado estudios de psicología o de biología. Otros, teniendo o no esa formación universitaria, se han formado en técnicas de adiestramiento y modificación de conducta canina y, no pocos, son autodidactas y han adquirido su experiencia a través del trabajo diario con los perros. Por último, hay otro grupo de profesionales que poseen una formación diferente: los etólogos veterinarios.


Los comportamientos normales de los perros están muy relacionados con su fisiología (cómo funcionan sus órganos y sistemas), pero además, se comprobó que algunas conductas están provocadas por enfermedades y por estados patológicos "anormales", como la ansiedad.





Un perro que pasa muchas horas encerrado en el balcón: ladra contínuamente, molestando a los vecinos. El perro está muy ansioso y a veces se tiran a la calle. El perro es un animal de manada que lleva muy mal la soledad. Piensa antes de adquirir un perro. Si no puedes estar con él mucho tiempo, adopta un gato o no tengas animales.




Así pues, los veterinarios comenzaron a atender a perros que presentaban problemas de comportamiento y se formaron en este campo. De esta forma nació la etología clínica veterinaria, es decir, el diagnóstico, la prevención y el tratamiento de los problemas de comportamiento en perros (y también en gatos, caballos y animales exóticos, principalmente).



¿CUÁL ES LA DIFERENCIA?



Como la diferencia fundamental reside en la formación académica y profesional que se haya recibido, cada uno de estos profesionales puede abordar unos aspectos del comportamiento u otros.


Quizá la mejor manera de entenderlo es hacer una comparación con el comportamiento de las personas, haciendo hincapié en que los perros no son como nosotros y que son solo unos ejemplos. Así, cuando una persona quiere aprender a realizar una actividad lo que busca es un profesor. De la misma forma, si un propietario quiere que su perro aprenda diferentes órdenes, agility o una habilidad específica, deberá recurrir a un adiestrador canino acostumbrado a trabajar en esos campos.








En cambio si la persona pretende, por ejemplo mejorar sus capacidades para afrontar problemas o "no perder la compostura" al hablar en público, aunque puede haber profesores con conocimientos para ayudarle, lo más recomendable es recurrir a la ayuda de un buen psicólogo. En el caso de nuestro perro, un etólogo canino con conocimientos en técnicas de modificación de conducta y formación académica puede ayudarnos, por ejemplo, a hacer que el animal sea más sociable con otros perros o que deje de escaparse para perseguir a los gatos.


Por último, si una persona sufre una depresión o anorexia nerviosa, lo que hace es acudir al psiquiatra. Los psiquiatras, a diferencia de los psicólogos, han estudiado farmacología, patología, etc., y pueden hacer diagnósticos exactos del problema que padece la persona y prescribirle medicamentos que le ayuden a corregir su problema.









Según este razonamiento, si un perro se angustia al quedarse solo en casa, tiene pánico a los petardos o es agresivo con otros perros o personas, lo ideal sería contactar con hin etólogo veterinario, ya que podrá determinar si esa conducta obedece o no a un problema médico, cuál es el diagnóstico correcto y si es necesario ayudar al animal usando fármacos que reduzcan el miedo, la ansiedad, etc.







Al igual que en las personas un psiquiatra suele trabajar en colaboración con un psicólogo para ofrecer un tratamiento integral al paciente, en los perros, un etólogo veterinario puede recomendar el trabajo con un etólogo no veterinario o con un adiestrador si el caso lo requiere. No son profesiones incompatibles.





Los pies de foto y las fotografías son de Nani Zubero





FUENTE: MI PERRO Y YO. REVISTA CORTESÍA DE ROYAL CANIN (Edición gratuita, prohibida su venta), Nº 7, SEPTIEMBRE 2.015. Esta revista se distribuye en tiendas y almacenes de venta de piensos para animales.


viernes, 13 de noviembre de 2015

                                                               
LOS CRIMINALES




           Galga, quemada con ácido. Primer plano de la cabeza



A estas alturas todos sabemos ya que no hay día que pase sin que algún animal sufra los ataques de inútiles descerebrados en cualesquiera de  los territorios de España. Perros, gatos, burros, conejos, pájaros…, un sinfín de animales son torturados y asesinados al “gusto” de tanto villano asesino como pulula por estas tierras. Y no hay solución, sí medidas a tomar para intentar que esto acabe.






                          LA REALIDAD DE VIVIR EN LA CALLE




Ahora que tanto se habla de tejer una nueva Constitución, sería conveniente que en la misma se recogiera un apartado que considere como derecho a proteger la vida y el bienestar de los animales. De ahí  podría seguirse la elaboración de las normas jurídicas que determinen a los animales como sujetos con derechos a preservar, cuya infracción  al capricho de la insania humana pueda ser castigado sin lugar a la oportunidad o conveniencia del así llamado “humano”.





LA REALIDAD DEL CIRCO, DONDE LOS ANIMALES APRENDEN A BASE DE LATIGAZOS, DESCARGAS ELÉCTRICAS, PALIZAS, HAMBRE...




En lugar de pergeñar “nuevos” currículos formativos, por ejemplo, un curso de FP para adoctrinar y preparar imberbes sanguinarios(con formación taurina), podríamos generar cursos para desarrollar el pensamiento crítico, desarrollar habilidades en el desarrollo social, cuidado del medio ambiente, procesos artísticos y culturales…. Bueno, algo que entre tod@s viéramos que nos hace otro tipo de personas. Partícipes, libres, autónomos, creativos de un mundo en el que podamos vivir sin Náuseas.








SAN FERMINES 1914, DONDE LOS NIÑOS VEN AL TORO SANGRANDO Y MUERTO, MIENTRAS SUS PROGENITORES SACAN FOTOS DEL DOLOR Y DE LA TORTURA DE UN ANIMAL. TODO UN EJEMPLO DE SENSIBILIDAD Y EMPATÍA PARA L@S NIÑ@S HACIA EL DOLOR DE LOS ANIMALES!!!





El extremeño






SI QUIERES DENUNCIAR EL MALTRATO, AQUÍ PUEDES HACERLO:

* YoDenuncio.pacma.es

* seprona@guardiacivil.org

* Teléfono gratuito Seprona: 062

www.pacma.es/denuncias











sábado, 7 de noviembre de 2015



NUESTRA ASIGNATURA PENDIENTE: EL ABANDONO.-



CARLOS RODRÍGUEZ
VETERINARIO



ESPAÑA tiene uno de los datos más elevados en número de abandonos de la Unión Europea, en muchos casos se nos otorga el "galardón" de ser los primeros, si bien esta consideración se desarrolla a partir de unos datos relativos, ya que no contamos con datos oficiales acerca del número de animales de compañía.






En España se realizan muy pocos estudios sobre el abandono y todos parten de empresas privadas y entidades de protección, por lo que no pueden considerarse un dato riguroso, sino más bien orientativo; además, si tenemos en cuenta que tampoco se sabe con exactitud el número de entidades de protección activas, estén legalmente constituídas o no, es imposible, evidentemente conocer el dato concreto de los animales abandonados.










Quizá por este motivo, llevamos años manejando la misma cifra: 150.000 animales abandonados cada años en España. No obstante, suponiendo que este fuera un dato oficial, las matemáticas nos indican que 411 animales son abandonados a su suerte cada día del año. Una cifra escalofriante, al menos para las personas que tenemos empatía hacia los animales de compañía, que además añadimos conceptos subjetivos como inaceptable, terrible y triste.


¿Y LAS ADMINISTRACIONES?


Por el momento, no existe una legislación adecuada al ámbito nacional, ni medios para evitar este incesante goteo de animales abandonados intencionadamente. Algunas comunidades autónomas, más por las personas responsables de las consejerías encargadas que por los programas políticos de los gobiernos de la región, realizan ciertas actividades para intentar paliar el problema en la medida de lo posible. En el caso de los ayuntamientos pasa algo muy similar: ciertos concejales o alcaldes, de forma más personal que programática, intentan poner algunos medios para que no se siga abandonando mascotas.





Rinotraqueitis severa en un gatito callejero. Esta es la realidad de los abandonos.




¿CUÁL ES LA RAZÓN DE ESTA REALIDAD?


La principal es que hasta ahora el abandono no está considerado como una prioridad social que se deba atajar, sino que los gobiernos están centrados en otras necesidades sociales que consideran más graves.


Así que no es descabellado afirmar que un problema no tiene solución cuando ni siquiera es considerado como un problema, al menos con el alcance que nosotros creemos que tiene.








Quizá por ello, aparte las normativas autonómicas que consideran un delito el abandono y cuya comisión puede generar sanciones económicas elevadas, incluso penas de prisión, así como los servicios de recogida de animales abandonados de las distintas autoridades (ayuntamientos y comunidades autónomas) claramente insuficientes, los casos de abandono que se producen diariamente en España son manejados fundamentalmente por las entidades de protección, es decir, por particulares implicados voluntariamente.








A su vez, los presupuestos destinados a la gestión del abandono, tales como recogida, cuidados sanitarios, mantenimiento de las instalaciones y atención veterinaria, son tan cortos que son los voluntarios quienes acaban asumiendo un gasto tan relevante, ya que, aun haciendo un cálculo a la baja, mantener a un animal abandonado al año podría alcanzar los 500 euros.








Por último, teniendo en cuenta que no entra en esta valoración todo lo invertido, como los gastos en páginas webs, redes sociales, "community managers", merchandising, horas de mercadillos, actos benéficos, etc. (un esfuerzo titánico inmaterial), habría que añadir un mínimo de 5 euros al mes por cada animal abandonado.


CON ESTOS DATOS, ¿QUÉ CONCLUSIÓN SACAMOS?


Si consideramos real la cantidad de 150.000 mascotas abandonadas al año, queda claro que el gasto anual alcanza los 180 millones de euros, una cifra nada desdeñable que sale, casi en su totalidad del esfuerzo de voluntarios, de su inmensa empatía y solidaridad.


Es verdad que parte de la responsabilidad de este mal está en las administraciones públicas, pero el único y verdadero responsable es el propietario que abandona.









EL ABANDONO EXISTE


Sabemos que el abandono supone un enorme gasto para las administraciones, para todas las entidades de protección y para los voluntarios que intentan paliar los daños, pero lo más importante es que el abandono existe y no parece que vaya a desaparecer, al menos con las normativas actuales.


Sin embargo, la peor parte se la llevan esos miles de seres vivos que son dejados a su suerte en un entorno desconocido y hostil, donde ni siquiera pueden encontrar agua fácilmente.












FUENTE: REVISTA CORTESÍA DE ROYAL CANIN. EDICIÓN GRATUITA.
EL GATO EN CASA
Nº 36 - JUNIO 2015
ESTA REVISTA SE ENCUENTRA DE FORMA GRATUITA EN CENTROS VETERINARIOS, ESTABLECIMIENTOS DE VENTA DE PRODUCTOS DE ROYAL CANIN…ETC.